sábado, 25 de marzo de 2017

Este no es el final, este no es el comienzo.
Es solo una voz que suena como un desastre,
estremeciendo cada revisión.
Pero escuchas el tono y el ritmo violento,
y aunque las palabras suenan sensatas, algo falta en ellas.
Decimos “¡Sí!” con los puños en el aire,
Como si estuviéramos sujetando algo que es invisible ahí,
porque vivimos a la merced del dolor y el miedo
y hasta que no lo eliminemos y lo olvidemos,
esto no desaparecerá.
Deseando que llegue el final,
deseando haber tenido la fuerza para enfrentarlo.
Esto no es lo que había planeado,
está fuera de mi control.
Volando a la velocidad de la luz,
los pensamientos rondan en mi cabeza.
Tantas cosas que quedaron sin decir

Es difícil dejarte ir.

lunes, 23 de enero de 2017

No sabemos con certeza qué va a pasar. Nos sentimos culpables, demasiado tímidos para los tiempos que corren.  No nos imaginamos un futuro, no esperamos que las cosas vayan ni mejor ni peor.
Estamos locos, a lo mejor enamorados, lo queremos todo y a la vez no queremos nada. Somos los dueños de nuestro destino pero no sabemos qué dirección tomar.

¿Y qué? Sabes que te quiero y que no dejaré que esto acabe. Tú serás el encargado de ponerle fin.

viernes, 13 de enero de 2017

Lo conseguiste pequeña... Por fin lo olvidaste.
Podría dedicarte un día entero, decirte aquellas cosas que nunca me atrevo. Hacerte ver que eres increíble, que eres fundamental y que vales millones.
Créeme que no bromeo, me has ayudado sin saberlo, acompañando hasta que me quedo dormida. Me despierto y veo que, aunque no haya cambiado nada, hay una razón para comenzar a una nueva vida.
Gracias por ser así conmigo, por darme la oportunidad de ser yo misma, de creer que soy alguien que vale la pena, y todo por ti. No sabes todo lo que me haces sentir.

lunes, 9 de enero de 2017

Gracias, por estar presente, por hacer que me olvide de lo malo, por aguantarme hasta las tantas, hasta lo máximo que se puede. Gracias por entenderme y comprenderme, por hacerme ver las cosas, por hacerme ser mejor persona. Gracias por todo, por cómo eres, por lo que me haces sentir, porque para mí eres único, imprescindible e inigualable. 
¿Sabes qué es lo mejor de todo? Lo mejor de todo es que tú no te das cuenta.

domingo, 11 de diciembre de 2016

Es difícil, ¿verdad? Nunca hubieras podido imaginar que aguantarías tanto, tantos días y tantas noches de desconcierto. Es el momento para afrontar todas tus derrotas, decir “se acabó”, “no haré más”, y poder continuar para sumarle kilómetros a tu vida.
En ese instante te detienes, coges todas las frustraciones y las dejas ir, coges aire, respiras, miras a la derecha y luego a la izquierda, y por último agarras todo tu valor para dar un paso hacia delante, ese paso que dudaste durante mucho tiempo para llevarlo a cabo, solo es una pisada más pero que cambia el rumbo de tu vida.
Claramente es eso, avanzar lo más que se pueda, recorrer cada lugar, llenarnos de buenos recuerdos. Lo típico de “borrón y cuenta nueva”. Unos dicen que puede conseguirse, otros dicen que es casi imposible pero, ¿quién sabe? Ellos no son ni tú ni yo, ellos no son nadie y a mi juicio diría que son inexistentes.
Yo creo que es una falsa ilusión, y ahora lo entiendo, el plan B es seguir siempre con el plan A, es avanzar sobre uno mismo para conseguir grandes cosas. No podemos tirar todo por la borda, no podemos reemplazarnos. Tenemos que mirar hacia adelante, pero también podemos mirar hacia atrás, refugiarnos en recuerdos, en hechos, en las veces que has dicho “gracias” y recordar lo feliz que fuiste.

¿En serio quieres cambiarlo? Tú eres mi plan A, B, C…  en todo lo que hago aparece esa pequeña voz que dice “sigue”. Pienso en ti y no me preocupa. Sé que eres fundamental y que formas parte de mí y por eso estás en todos mis planes, porque tú eres el plan A, el primero, el principal, y aunque tenga que dejarte marchar, en el plan Z habrá un poco de ti.

sábado, 8 de octubre de 2016

Lo que ocurre en el asiento de un coche

Un instante para disfrutar y olvidarse del mundo. Solo dos personas, el tiempo por delante y magia. El lugar es lo de menos si te encuentras al 100% de bienestar.
Un coche y dos asientos que llevaban nuestro nombre, pero a los pocos minutos solo necesitamos uno, pues cuanto más juntos mejor, así sería capaz de sentir de cerca los latidos de tu corazón, poder ver si te pones nervioso, si te muerdes el labio por estar inseguro. Cuando mejor conoces a las personas es cuando estás a tan solo un par de centímetros y ahí es como se muestran verdaderamente y hacen lo que sienten.  
Pon la radio y disfrutemos de la música, cada canción es un lienzo en blanco. Es una forma artística de besar, hacerlo a la par de la melodía, de los golpes fuertes, siguiendo el ritmo. Poder rozar tu piel como si fuera un pentagrama vacío donde mis dedos son las notas.
Besarte, mirarte y cantar una estrofa en voz baja, casi inentendible, mientras se me escapa una sonrisa, mientras tú me agarras fuerte como si me fuera a caer. Cierro los ojos y veo tus manos en mi espalda y tras un beso en la mejilla y un abrazo abarcador, tu suspiro entrecortado. Poder tenerte en frente y hacer que salten chispas, que haya un choque, una fuerza poderosa que nos haga cometer locuras sin arrepentirnos de nada. Éramos tan solo, nosotros mismos.
La sexta canción fue especial. Sube el volumen que quiero sentirla por mis venas. Coincidió ser una que me encanta porque cuenta una historia, no como la de nosotros, ya que a lo mejor lo más parecido que tienen las dos es que las defino como historias, pero ésta siempre me llega al alma, porque una vez cuando tenía siete años sentí lo mismo. Ahora es diferente, ya que no tenemos base ni planes de futuro, solo puedo decir que eres la casualidad más bonita.
Sé que en ese momento no podría ser más feliz, pues lo tenía todo, besos, abrazos, amor para mis oídos. Disfruté como una niña en un columpio. Perdí la cuenta a partir de la décima canción, creo que fue ahí cuando quería que nosotros hiciéramos la música, ser los directores de la orquesta. Unirnos más y hacer que las corcheas se disparasen.
Quería tenerte para mí, no suelo ser egoísta pero esa noche estaba escrita y nosotros no lo sabíamos. Nos dejamos llevar sin pensar en un qué o un cómo. Era el momento perfecto para saber más del uno y del otro. No nos faltaba nada, teníamos todo y por supuesto, no echaba de más nada.

Créeme que esto no lo esperaba, ahora se me haría poco una despedida amable para poner fin a la noche y mirar a las estrellas hasta entrar por la puerta de mi casa. Prefiero mil veces lo ocurrido: el bajarme del coche sin quererlo, darte un último beso sin estar segura de que vaya a ser el definitivo y sobre todo, entrar por la puerta de mi casa sonriendo sin fijarme acaso si había estrellas. 

miércoles, 20 de julio de 2016

Solo hay una forma, una manera, un gesto que lo hace único. Puede haber más, de distinta forma, con diferentes caricias, que también sean capaces de arreglarte, de sentirte como en una nube. Pero lo que es único no se puede comparar. ¿Y quién me va a dar a mi los mismos besos, los mismos abrazos? Podrán ser mejor, pero nunca harán que me sienta como me sentí es su época, enamorada.
Te echo de menos, no te imaginas cuanto. 

lunes, 6 de junio de 2016

Estaría bien saber qué queremos, pues el tiempo pasa, corre y no puede detenerse. Estamos entre la espada y la pared, en el momento en el que no hay que mirar hacia atrás, solo caminar unos pocos pasos para coger carrerilla y saltar hacia adelante.
A lo mejor lo ideal sería precipitarnos y asumir los desafíos juntos, unidos como lo que fuimos una vez, así seríamos conscientes de la fuerza que tenemos y recordaríamos que antes estábamos preparados para comernos el mundo.
Pero claro, eso es el pasado, los buenos momentos que vivimos no están, tú no estás, yo no estoy, nos desvanecimos en el tiempo. Somos la nieve antes los rayos del sol, la llama de fuego en una ventisca. ¿Somos imposibles, o creemos que lo somos y por eso no lo intentamos? Quizá podemos luchar y crear una nueva vida pero, ¿merece la pena?
De verdad, no sé hacia dónde nos dirigimos y qué estamos viendo en este momento. Si te gustaría ver algo sincero, estate atento a mis palabras, las que pueden carecer de cohesión pero te garantizo que su significado es importante.
No te voy a negar que, cuando te conocí, no hubo ningún gran cambio en mi vida, eras simplemente una persona más de mí alrededor, con la cual compartía momentos pero siempre en compañía. En esa época de nuestras vidas pude conocerte por fuera, saber cómo las palabras generales salen a la luz, tener una manera de decir “hola”, cómo expresar una risa… Son detalles que, aunque parezcan tonterías, son los que nos hacen ir más allá. Y así fue… con tiempo pasado fortalecimos una gran amistad, y es básicamente lo que dicen, que todas las relaciones comienzan con una. Éramos fuertes, seguros de lo que queríamos, de conseguir nuestros propios objetivos, hasta que decidimos hacerlo juntos,  ya que los dos buscábamos lo mismo y lo teníamos en nosotros mismos.
Pues sí, no me da miedo a decir que ese fue uno de los mejores momentos de mi vida, que recuerdo cada día que pasa y me da fuerza para seguir adelante. Los primeros días son los más importantes, pero todos deberían serlo por igual.
¿Sabes cuáles fueron los minutos en los que pensé que ya éramos uno? Una fiesta peculiar, donde cada persona lo celebraba a su manera pero permanecía unida con el objetivo de disfrutar. Nosotros también disfrutamos, pero como quisimos de verdad. El momento perfecto, el lugar perfecto, un comienzo de año insuperable. Tú y yo en una cama, apunto de dormir por primera vez y descubrí que todo era mágico cuando me cogiste para acercarme a ti y poder abrazarme. En ese momento rebosaba de felicidad. Te lo prometo.

Te lo digo con total sinceridad, te amo, y siempre lo haré aunque sea a mi manera y no sea la más acertada. Te aseguro que en cada riña, en cada enfado intento mostrar que eres lo más importante para mí y que mi vida sin ti estaría completamente vacía.

viernes, 3 de junio de 2016

Correr sería una buena forma de huir de los problemas. Dejarlo todo y desaparecer durante un tiempo, no mucho, lo justo para cambiar, mejor dicho o volver a ser lo que era. Evolucionar tendría que ser solo si se garantiza que va a ser para mirar con más certeza y seguridad el presente. 
Se trata de volver a ser la misma persona, aquella que vivía sin problemas, y por lo tanto, se definía como feliz.

viernes, 6 de mayo de 2016

¿Cuál fue el problema? Nos faltó algo, me amor me cegó. Sinceramente me perdí en mí misma, en ti, en lo que fuimos y formamos. En todo lo que construimos y que yo sola destruí.
Demasiado sentimiento, demasiado miedo a perder lo importante. A que de repente todo acabe. Y no se puede vivir pensando que cada día puede ser el último. Analizando cada palabra que dices, que expresas e intentas demostrar, porque llega a un punto en el que no vale nada.
No hay contenido en las palabras, no tienen fuerza suficiente para abrirme los ojos.
Somos como somos y difícilmente podremos ser lo que fuimos. Que a veces los cambios no son bueno, a veces solo muestran la cara mala y no llegan a descubrirle al mundo que hay algo bueno.
No puedo seguir ocultando lo que pasa. Me estoy destruyendo a mí misma.