lunes, 22 de diciembre de 2014

Quisiera ser una persona menos tímida, para decir lo que quiero a quien quiero.
Una persona que no tenga miedo a lo que pueda pasar.
Intento serlo, de verdad, pero no lo consigo.
Entonces es cuando me desespero y no sé que hacer.
Raramente digo algo, me guardo todas las palabras.
Espero que algún día quite ese miedo que me impide decir lo que siento.
Sé que en algún momento las cosas cambiarán.
Pero durante la espera, debe de ser fuerte.
Aunque en muchas ocasiones me resulta muy complicado.
Sueño con tener esas agallas para poder decirte esa pregunta que me ronda en la cabeza.
Apenas puedo contenerme.
Respiro y espiro cuando te veo.
Entonces me bloqueo.
Luego se me pasa y vuelvo al principio.
Rota me quedo sin poder decírtelo.
Espero poder hacerlo, enserio.
Siempre me quedo con las ganas.
Tú me paralizas.
O debo de ser soy, que soy tonta y no controlo lo que siento.
Depende.
En mi vida me había sentido así antes.
Toda mi vida gira entorno a ti.
Una gran sorpresa fue para mi vida.
Vamos a ser felices, te lo prometo.
Intentaré cuidarte bien, y ser una buena persona.
Después podrás decirme tú que sientes.
Apenas lo dudo, pero me gusta escucharlo.
Como cuando me llamas guapa.
O como cuando me dices que me quieres.
Nunca lo pondré en duda.
Muchas gracias.
Incluso por las cosas que no haces y dices.
Gracias, de verdad.
O también podría decir que gracias por todo.
Gracias por todo. Por todos los besos y por todos los abrazos. Por cuidarme cuando más lo necesito. Por decirme que soy la más guapa del mundo cuando ambos sabemos que no es así. Gracias por preocuparte por mí, por estar triste cuando yo estoy triste, por estar feliz cuando estoy sonriendo. Gracias por darme un beso, que me acaricies la cara y que me llames guapa. Gracias por aguantarme cuando se me va la cabeza y solo digo tonterías. Gracias por estar siempre a mi lado, para lo bueno y para lo malo. Gracias por abrazarme cuando dormimos juntos, haces que descanse y que me sienta más segura. Gracias por darme tu chaqueta cuando hace frío, por llevarme a casa para que esté bien. Gracias por ser tú,  por ser como eres. Gracias por haberme elegido. Gracias por dejar que forme parte de tu vida. Gracias por quererme. 

Gracias, muchas gracias.