domingo, 23 de diciembre de 2012
sábado, 22 de diciembre de 2012
Cuando amamos a una persona deseamos con amor, que ésta también nos de el amor que necesitamos. Creemos que cubriendo las necesidades de la persona y cumpliendo como pareja el amor será para siempre, esto a veces no se da. Aunque se ame tanto a una persona, en especial a la mujer, primero que nada debemos conocerla en su sentimiento para poder cubrir sus necesidades de ser amada y comprendida, he ahí la clave para hacer feliz a la mujer que se ama.
jueves, 20 de diciembre de 2012
- Solo quería asegurarme de que estabas bien.. porque.. por alguna razón.. tiendo a herir a las mujeres simplemente siendo yo mismo. Así que..
+ No me voy a enamorar de ti. Te lo prometo.
- De acuerdo. Bien dicho. Gracias.
+ No, es solo que me conozco. Ni si quiera sé si soy capaz de enamorarme.. no cómo lo hacen los demás. ¿Qué te parece esa confesión?
- Bueno, como dije antes.. premio a la chica más interesante.
+ Lo tomaré como un cumplido.
- Deberías. Por supuesto.
+ No me voy a enamorar de ti. Te lo prometo.
- De acuerdo. Bien dicho. Gracias.
+ No, es solo que me conozco. Ni si quiera sé si soy capaz de enamorarme.. no cómo lo hacen los demás. ¿Qué te parece esa confesión?
- Bueno, como dije antes.. premio a la chica más interesante.
+ Lo tomaré como un cumplido.
- Deberías. Por supuesto.
Yo suelo sentirme como un bicho raro, no soy capaz de pasar de una cosa a otra así, sin más. La mayoría de personas, cuando tienen una aventura o una relación larga y rompen, la olvidan. Pasan a otra cosa y olvidan como si nada hubiera pasado. Yo jamás he olvidado a alguien con quien he compartido algo, porque cada persona tiene sus cualidades propias. No se puede reemplazar a nadie, lo que se pierde se pierde. Cada vez que he acabado una relación me afecta muchísimo, jamás me recupero del todo. Por eso pongo mucho cuidado en las relaciones, porque me duelen demasiado. ¡Aunque sea un rollo de una noche! No suelo tenerlos porque echaría de menos las cualidades propias de esa persona.
Lo que intento decirte es que entiendo lo que es sentirse el ser más pequeño, insignificante y patético de la humanidad y lo que es sentir dolor en partes del cuerpo que ni siquiera sabías que tenías. Y da igual cuántas veces te cambies de peinado, o a cuántos gimnasios te apuntes, o cuántos vasos de Chardonnay te tomes con las amigas, porque sigues acostándote todas las noches repasando todos los detalles y preguntándote qué hiciste mal o qué pudiste malinterpretar. Y cómo puñetas en ese breve instante pudiste pensar que eras tan feliz. A veces incluso logras convencerte de que él verá la luz y se presentará en tu puerta. Y después de todo eso y aunque esa situación dure mucho tiempo, vas a un lugar nuevo y conoces a gente que te hace recuperar tu amor propio. Y vas recomponiendo tu alma pedazo a pedazo, y toda esa época difusa, esos años de tu vida que has malgastado, empiezan por fin a desvanecerse.
miércoles, 19 de diciembre de 2012
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