jueves, 31 de diciembre de 2015

Buscar amor en otra parte porque cerca tuyo no lo tienes. Volar sobre las nubes intentando de encontrar el camino adecuado para poder seguir, para poder ser feliz.
Y de repente me doy cuanta de que con lo que tengo no basta, que no es suficiente, básicamente porque no es nada. 
¿Dónde está el amor que me prometiste? ¿Dónde están los besos y caricias? Se pierden, desaparecen. No tengo porqué quejarme de lo que tengo, no tengo porqué tirarlo todo por la borda. Solo puedo agradecer aquellos momentos de felicidad que solo tú y la música supisteis darme pero ahora eso queda en la nada y yo me siento perdida.

martes, 8 de diciembre de 2015

Entran personas en tu vida. Te descolocan, pero a la vez te entienden y ese desorden que provocan, en realidad lo que hacen es arreglar un poco tu vida.

domingo, 22 de noviembre de 2015

domingo, 20 de septiembre de 2015

"Tengo un momento en el tiempo y está pegado en mi mente. Camino de regreso, cuando éramos sólo niños  Porque los ojos le dijeron a la historia un acto de traición que sabía que alguien hizo. Pero para ti esto nunca termina  ¿Puedes ser fuerte? ¿Puede continuar? No pierdas toda tu vida tratando de recuperar lo que te han quitado. Las nubes de tiempo parece traer a la lluvia dejando atrás la inocencia Pero nunca se van."

lunes, 10 de agosto de 2015

Vengo a decirte lo mismo  que tantas veces te he dicho. Eso que poco me cuesta  y que tú nunca has oído. 
Pequeña de las dudas infinitas, aquí estaré esperando mientras viva. Vengo a decirte que el tiempo que ya llevamos perdido, es sólo un tiempo pequeño  en el cielo del olvido. Que todo el daño que tengo de lo que ya hemos sufrido, que no quise vivir de algo para que hayas aprendido. 
Porque como yo a veces sueño, nadie ha soñado contigo, que como te echo de menos, no hay en el mundo un castigo.
Pequeña de las dudas infinitas, aquí estaré esperando mientras viva. No dejes que todo esto quede en nada  porque ahora estés asustada.
Vengo a decir que lo siento, aunque no tenga un motivo, para que cuando estés sola sepas que a tu lado sigo. Para que sientas que tienes  siempre a tu lado un amigo. Porque no quiero perderte, no quiero ser yo el perdido. 
Líbrame del mal que me atenaza.  Tu que un día me escuchaste y siempre te he notado a mi favor   Hoy te ruego que derrames toda tu bondad, toda tu gracia. Concédemelo. Puedo sentir la furia desencadenada en contra de lo que hace que se mueva mi corazón. Sístole, diástole, como una bomba apunto de reventar en mi interior. Si noto que se acerca tu adiós. 
Aflójame el dedo de la garganta. A punto de estrangularme y de dejarme sin respiración. Crees que no puedes hacerlo pero bastará con tu palabra. Sólo tu puedes salvarme aunque sé que no te quedan ganas. Vuelve a intentarlo.

viernes, 7 de agosto de 2015

Te busco en el hueco que queda en mi alma tan frío y profundo que no encuentro nada. Quisiera volverme invisible y colarme esta noche en tu cama.
Me acuesto a la sombra de un árbol sin ramas. Las dudas y el miedo me sirven de almohada. Dormirme sería imposible, la hierba me escuece en la cara.

lunes, 27 de julio de 2015

miércoles, 22 de julio de 2015

Aquellas personas que echaste de tu vida vienen dando golpes sobre la puerta. No entran, no pasan, simplemente se quedan esperando tu llamada. 
Un adiós no siempre es un adiós, a veces significa "no te vayas nunca" y sí, te espero con la misma cara que tenía cuando te fuiste. Con las mismas ganas de volver a verte, deseando hablar contigo, deseando estar a tan solo centímetros de ti. 
Pasamos de ser buenos amigos a buenos desconocidos, a buenos compañeros de la ignorancia que no quieren darse cuenta de lo que nos necesitamos mutuamente. 
¿Y el daño que nos hacemos sin querer? Somos fantasmas escupiendo recuerdos que hacen que pasemos de la tranquilidad al desorden. Alteran todo aquello que llamamos vida y se convierten en el centro de nuestra atención. Tú el mío y yo el tuyo. 
Podríamos decir que fue aquel golpe de mala suerte que llamó a la puerta y no dejé pasar. 

martes, 7 de julio de 2015

Es lo que opinaba Daniel. Sabía que sus sentimientos hacia Carolina se estaban acelerando cada vez más y más, hasta el punto de estar dentro de un círculo de desesperación y malestar. Él no podía hablarle, no acercarse a ella para saludarla. Casi no podía ni respirar. Pero sus ojos se clavaban en los de ella con la esperanza de que los corazones saltasen de alegría. Le miraba con una forma peculiar mientras ella le contestaba con una sonrisa de oreja a oreja. 
La preocupación de Daniel se basaba únicamente en Carolina y en sus sentimientos por un amor que no pertenecía a Daniel. ¿Y qué puede hacer él? 
El miedo le rodea, sabe lo que siente, lo que tiene que decir, lo que verdaderamente le hace feliz pero ha llegado a un punto de que esa felicidad se vuelve inalcanzable. 
Las declaraciones son para los valientes y Daniel, pese a tratarse de su felicidad, prefiere mantenerse al margen de esta loca situación.