viernes, 3 de febrero de 2012

No he estado en casa durante un tiempo, estoy seguro de que todo está igual. Mamá y papá ambos en estado de negación y un niño para cargar con las culpas. Lo siento mamá pero no te extraño, “padre” no es el nombre que te mereces. Soy tan sólo un niño sin ambiciones que no volvería a casa por nada del mundo. Nunca supisteis lo que sería, el rey de todo lo dicho y hecho, el hijo olvidado. La ciudad está enterrada en la derrota, camino por estas calles sin nombre, despidiéndome de todos mientras caigo.

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