domingo, 4 de septiembre de 2011
TF
Deseo que hoy llueva todo el día, quizá un poco de eso haga que el dolor desaparezca. Trato de perdonarte el que me hayas abandonado, rezo pero empiezo a creer que todavía soy un ángel a la distancia, un ángel a la distancia, sí, una extraña en el camino. Quizá esa es la razón por la que persigo a cualquier extraño. Ellos tienen desenvainadas sus armas en dirección hacia mí y yo trato de enfrentarlos. Estoy en contra de mis enemigos, en contra de mis amigos, de alguna manera todos ellos me volvieron un ser solitario en un mar lleno de tiburones mientras me ven sangrar. Empiezan a venir y yo empiezo a ponerme de pie, debo estar sorprendida, simplemente sometida. Ganar, prosperar, alzar vuelo, más, más y más alto lejos del fuego.
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